martes, 13 de enero de 2015

La falsa historia de cómo el hombre llegó realmente a la Luna.



Durante muchos años la llegada del hombre a la Luna ha sido objeto de todo tipo de teorías y conspiraciones que sostiene que esa hazaña lograda por la tripulación APOLO XI en Julio de 1969 es un montaje orquestado para engañar a la opinión pública y que ha sobrevivido durante más de cuatro décadas.

Coincidiendo con el aniversario número 44 de esta hazaña, el autor del blog -Días del recuerdo- ha publicado una crónica en clave de humor en la que, parodiando muchas de estas teorías conspirativas, construye un divertido relato sobre el falso viaje real a la Luna.

Así, el autor del blog sostiene que la carrera espacial estadounidense comenzó un día de 1962 en el que, bajo los efectos del alcohol, el presidente Kennedy decidió improvisar un discurso épico que encendió los ánimos del país. Como ya era demasiado para desmentir al presidente, los asesores del mandatario decidieron seguir adelante con un proyecto para el que no estaban preparados, cosa que demuestre el accidente que le costó la vida a tripulantes del APOLO I.

Pese a los empeños de los ingenieros, continúa la falsa historia... La NASA no era capaz de crear un cohete y una nave que pudiera llevar a un grupo de astronautas a la Luna y traerlos de vuelta sanos y salvos, por lo que, en 1968, el presidente Richard Nixon decidió formar un alunizaje falso. En línea con lo argumentado por el documental satírico francés    -Operación Luna- el servicio secreto estadounidense decidió encargar esta tarea al cineasta Stanley Kubrick.

Para hacer real esta farsa se citó a numerosos testigos para que vieran como Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins eran lanzados al espacio en el APOLO XI. La idea era que dieran un par de órbita terrestre y volvieran lo antes posible para rodar el falso alunizaje. Enfadados por tener que participar en esa farsa, una vez en el espacio y a pesar de los intentos del personal de la NASA por hacerles cambiar de opinión, los tres astronautas decidieron seguir su viaje a la Luna.

Con una nave prácticamente de juguete y diseñada bajo los efectos de las drogas y sin apenas combustible, los tres hombres finalmente fueron capaces de llegar hasta un satélite y regresar sanos y salvos. 

CITO;


Si observa el módulo Lunar, verá la bandera estadounidense con las palabras "United States" Simplemente esto es imposible ya que el módulo está de espaldas al Sol y se sabe a nivel científico que en la Luna la sombra es absoluta. Nuevamente el cielo está sin estrellas y el astronauta tiene una sombra que permite ver los detalles de su traje. 







Para que se tenga una idea de cómo deberían ser las sombras, les presento a continuación, una fotografía de la MISIÓN APOLO 11. Nótese que donde no da la luz solar, la sombra es absoluta.













Una de las marcas de enfoque de la fotografía se encuentra detrás de un dispositivo de la antena ¿Cómo pudo ser si no es a través de una foto trucada?









María Blyzinky, directora de astronomía del observatorio de Greenwich (Londres), afirma que en la luna, a falta de atmósfera, las estrellas son totalmente visibles y tienen mayor brillo. Pero en esta imagen, no se ve ninguna. La Nasa se defiende diciendo que la luz solar era tan intensa que anulaba el de las estrellas.
Si observa con detalle, las sombras son muy claras, permitiendo ver detalles del astronauta e incluso una insignia de Estados Unidos en la parte lateral del Modulo Lunar, esto es solo posible si estuvieran iluminados desde varios ángulos.











En el casco se observa el reflejo que no es propio de los elementos llevados a la luna.









Se puede observar a Neil Armstrong y Buzz Aldrin colocando la bandera de los Estados Unidos. Esta imagen fue tomada por una cámara de 16 mm montada sobre el Módulo Lunar. La sombra de Aldrin (flecha verde) es bastante más larga que la de Armstrong. Como la única luz en la Luna y la única luz empleada fue la del sol, las sombras no deberían ser desiguales.