En el campo de la ufología y en el de la "ciencia ficción" se llama abducción al acto en el cual uno o más seres extraterrestres toman a un ser vivo terrestre contra su voluntad, lo secuestran y lo llevan a algún sitio determinado, generalmente a su propia nave espacial.
Acá tienen algunos casos de ABDUCCIONES:
El caso de los HILL:
Este famoso caso popularizó las historias de abducciones. Posteriormente se demostró que fue producto de la imaginación de la pareja, combinada con falsos recuerdos inducidos bajo hipnosis y que la pareja asumió como auténticos.
El caso comenzó cuando la pareja avistó un objeto que no identificaron cuando volvían de madrugada a casa, el 19 de septiembre de 1961.
Según el relato, Barney Hill habría observado el objeto con prismáticos y le pareció ver formas humanoides a través de las ventanillas, lo que le hizo pensar que se trataba de un avión.
Betty, en cambio, dice que en ese momento estaba convencida de que era un platillo volante, e hizo llamadas durante los días siguientes a la Base de la Fuerza Aérea de Pease para informar de lo que había visto, y se compró y leyó varios libros sobre platillos volantes.
También escribió al autor de uno de ellos (Donald E. Keyhoe) relatándole lo que había vivido. En ninguna de esas cartas ni en las llamadas que hizo habló nunca de ninguna abducción.
Estas salieron a la luz unos tres años después, cuando la pareja se sometió a tratamiento por el psiquiatra Benjamin Simon y narraron la abducción, describiendo al que sería el prototipo de extraterrestre durante las décadas siguientes.
Durante los años setenta la historia de los Hill se popularizó y se filmó una película sobre el tema.
Después de la emisión de la película, los relatos sobre abducciones se multiplicaron: En los treinta años precedentes a 1978 (año de emisión de la película) se habían constatado cincuenta abducciones, todas declaradas después de la de los Hill, y durante los dos años siguientes a la emisión se declararon cien.
Sobre esto, los creyentes afirman que todas las posteriores denuncias de abducción no serían inventadas sólo por el hecho de que la gente podría haber tenido anteriormente la posibilidad de haber visto o escuchado la historia de los Hill y sus repercusiones.
La descripción que Betty hizo de los extraterrestres incluía, entre otras cosas, unos ojos envolventes, algo nada frecuente en la ufología de la época, pero lo significativo de la descripción es que, doce días antes de dar esa descripción (bajo hipnosis), en la serie televisiva de ficción Más allá del límite habían aparecido unos extraterrestres similares a los de la descripción.
Betty también describió que en la nave le habían mostrado un mapa estelar, que consistía en una representación tridimensional que había visto a una distancia de alrededor de un metro.
Tras las sesiones de hipnosis la animaron a dibujarlo: consistía en 26 posiciones correspondientes a estrellas.
El trabajo de interpretarlo se lo tomó Marjorie Fish, una profesora de básica de 34 años (en 1966) aficionada a la astronomía.
Utilizó bolas colgadas del techo de una habitación para representar las estrellas, y suponiendo que las esferas más grandes correspondían a las estrellas Zeta Reticuli 1 y 2, de donde supuestamente procederían los extraterrestres.
Al final encontró una configuración que le pareció adecuada para identificar quince de las estrellas, pero suele obviarse que no fue capaz de encontrar una ubicación para las otras once.
En realidad, para una configuración tridimensional dada de puntos, existen literalmente millones de configuraciones posibles dependiendo del punto de vista sobre el conjunto: pueden hallarse multitud de interpretaciones posibles.
Existe la creencia de que se descubrió que ζ Reticuli era doble después de 1961, cuando supuestamente le fue revelado a Betty por los extraterrestres.
Caso de Travis Walton:
Travis Walton es un empleado forestal que trabajaba con un equipo de madereros en el Parque Nacional de Sitgreaves, cerca de Snowflake (Arizona). Es reconocido por haber declarado que había sido abduccido por un ovni desde la noche del 5 de noviembre de 1975 durante cinco días.
Walton trabajaba con un equipo de madereros en el Parque Nacional de Sitgreaves. Según la historia, esa noche Walton y seis miembros del equipo(Mike Rogers, Ken Peterson, John Goulette, Steve Pierce, Allen Dallis y Dwayne Smith) se trasladaban en camioneta de regreso a sus casas luego de un arduo día de labor. Cuando se encontraron con una intensa luminosidad que ellos creyeron se trataba de un incendio, pero al acercarse el objeto se veía algo parecido a un platillo flotando sobre la tierra a unos 300 metros de altura.
El extraño objeto estaba emitiendo un agudo sonido. Travis Walton salió de la camioneta y se acercó a él con curiosidad, esperando que al acercarse el objeto se alejara; pero el objeto comenzó a moverse y emitir muchos sonidos, lo cual lo aterrorizó. Cuando estuvo bajo él, un rayo de luz apareció de pronto en la parte inferior de la nave y lo golpeó contra la tierra, dejándolo aparentemente inconsciente, luego afirmó haber experimentado una clase de choque eléctrico, que lo paralizó. Los otros seis hombres se espantaron y se alejaron a toda prisa en su camioneta. Poco después sus compañeros de trabajo volvieron al lugar sólo para darse cuenta de que Travis había desaparecido.
Al quinto día de la desaparición, la familia de Travis, recibió una llamada telefónica, desde un teléfono público, el interlocutor decía ser Travis Walton; Mike Rogers, el mejor amigo de Travis, no se lo podía creer y partió en su búsqueda junto con la familia de éste. Travis recuperó la consciencia y se encontraba en un pavimento frío al oeste de Heber, Arizona; Cuando llegaron al lugar que se mencionaba en el llamado, un teléfono público ubicado en una gasolinera, encontraron a Travis al lado del teléfono público, apenas hablaba y se encontraba en un estado físico y psicológico muy deteriorado. Al día siguiente la policía y toda la opinión pública tuvo que retractarse sobre lo ocurrido y el caso – al menos policial y legalmente – fue descartado.
Declaración de Walton:
"Hace muchos años que salí de una camioneta del trabajo en el bosque nacional y corrí hacia un OVNI grande que brillaba intensamente y que flotaba en el aire en la oscuridad de la noche en Arizona. Pero cuando tomé esa decisión profética de dejar la camioneta, dejé detrás algo más que a mis seis compañeros trabajadores. Yo estaba dejando para siempre toda la apariencia de una vida normal, corriendo precipitadamente hacia una experiencia inmensamente abrumadora en sus efectos, tan devastadora en sus consecuencias, que mi vida nunca, nunca puede ser la misma para siempre.”
Caso de Antonio Vilas-Boas:
Cuando fue el supuesto caso de abducción, Vilas-Boas era un granjero de 23 años que trabajaba de noche para evitar el calor del día. Según él, el 16 de Octubre de 1957 apareció una luz roja en el cielo, se acercó a él y pronto se dio cuenta de que era una nave espacial. Según Vilas-Boas, él se acercó más con su tractor; pero éste dejó de andar así que siguió caminando hasta que fue raptado por un humanoide de cinco pies de altura el cual lo introdujo en la nave. Vilas-Boas describió a estos seres como parecidos a los humanos, más pequeños y con los ojos azules.
Dice que lo encerraron en una habitación y le echaron una especie de gas, y poco después apareció una atractiva mujer de esa raza con la que mantuvo relaciones sexuales en la habitación. Al salir de esa habitación, Vilas-Boas cuenta que siguió en la nave algún tiempo más viajando sin rumbo con los seres extraterrestres.
Vilas-Boas decía que los seres tenían tecnología más avanzada que la nuestra en la nave, y que intentó agarrar una especie de reloj avanzado; pero los seres no le dejaron. Cuando volvió a su casa Vilas-Boas se dio cuenta de que solo habían pasado cuatro horas, las cuales le habían parecido dos días.
Vilas-Boas se casó y tuvo cuatro hijos en los años siguientes. Murió en 1992 y hasta el último momento defendió su historia de abducción diciendo que fue real.
Caso de Pascagoula:
La abducción de Charles Hickson y Calvin Parker, también conocida como abducción de Pascagoula es, después de la abducción de los Hill, uno de los casos más conocidos de abducción ufológica.
Durante la tarde del 11 de octubre de 1973, Charles Hickson, de 42 años, y Calvin Parker, de 19 - compañeros de trabajo en unos astilleros - estaban pescando en el río Pascagoula, en Mississipi. Mientras pescaban frente a la ribera de un muelle abandonado en un astillero, escucharon un sonido vibrante, vieron luces azules parpadeantes e informaron de que una abombada nave, con forma de balón de fútbol americano, y de unos 31 metros de ancho, apareció de repente cerca de ellos. La nave parecía levitar alrededor de 36 centímetros sobre tierra. Una puerta se abrió en la nave, dijeron, y tres criaturas surgieron y se apoderaron de los hombres, haciéndoles flotar o levitar hasta el interior de la nave. Los dos hombres habían sido paralizados y entumecidos. Parker se desmayó debido al miedo. Describieron a las criaturas en forma humanoide a grandes rasgos y de un metro y medio de altura. La piel de las criaturas era de color gris y arrugada, y no tenían ojos o boca que los hombres pudieran discernir. Tenían en cambio tres protuberancias con forma de zanahoria, una donde en los humanos hubiera estado la nariz y dos en lugar de las orejas. Los seres tenían pinzas como una langosta en los extremos de sus brazos, y parecían tener sólo una pierna (Hickson más tarde describió los órganos inferiores de las criaturas como si sus piernas estuvieran fusionadas juntas).
Hickson afirmó que, en la nave, era de alguna manera mantenido en levitación varias decenas de centímetros por encima del suelo de la nave, y que fue examinado por un ojo mecánico que parecía escanear su cuerpo. Parker no podía recordar lo que había ocurrido con él en el interior de la nave, aunque más tarde, durante las sesiones de regresión hipnótica, ofreció algunos detalles nebulosos. Los hombres fueron puestos en libertad después de unos 20 minutos y las criaturas levitaron de vuelta a su posición original en la ribera del río.
El ataque del fuerte de Itaipú:
La evidencia de posibles hostilidades por parte de los ocupantes de un ovni se dio en un caso ocurrido en Brasil en 1957.Aproximadamente las 2 de la mañana, dos guardias del fuerte de Itaipú vieron una luz brillante encima de ellos. Pensaron que habrían visto una nova o la explosión de una estrella, pero se dieron cuenta inmediatamente de que estaban observando un objeto que descendía directamente en su dirección a gran velocidad. A unos 364 m de altura, el ovni redujo su velocidad y bajó lentamente hasta alcanzar una altura aproximada de 6 m.
Los guardias pudieron apreciar que dentro del resplandor anaranjado había un objeto circular, de unos 30 m de ancho que parecía moverse bajo control inteligente. Aunque ambos guardias estaban armados, ninguno de ellos hizo gestos agresivos hacia el ovni. Éste, en cambio, pareció hacerlos hacia ellos.
Oyeron un zumbido como el que produce un generador y de pronto fueron alcanzados por un repentino calor calcinante. No hubo llamas ni rayos visibles, sino una sensación instantánea de quemazón; a los guardias les pareció que sus cuerpos se incendiaban.
Sus gritos alertaron a la tropa pero, antes que pudieran organizarse, un fallo eléctrico sumió a la base en la oscuridad. Poco después, cuando el calor desapareció y volvió la corriente, los soldados vieron al reluciente ovni perderse en el cielo. Los desdichados guardias estaban en condiciones penosas y sus quemaduras requirieron atención médica considerable.
Los militares brasileños se sintieron tan preocupados que pidieron asistencia a los Estados Unidos y, oficialmente, el caso nunca fue cerrado. Hay una pregunta que nunca ha tenido respuesta: los infortunados guardias ¿fueron víctimas de una emisión de energía al retroceder el ovni o fueron el blanco específico de un ataque?